K@gebe
← Volver al inicio
Las mil y una vidas de Z
05.01.2001 08:38 antiWEBdades

Las mil y una vidas de Z

Nuestro espía favorito es visitado en la prisión por el cura poco antes de ser ejecutado.

—Arrepiéntete, hijo mío —le dice—. Es el momento de rogar a Dios por haberte dedicado a un oficio tan malo.

—No era tan malo, señor cura. Lo que pasa es que no me dejaban nunca trabajar a gusto.