Miserable crisis
Ante la confirmación de que la crisis económica mundial es una realidad y no un bulo, el Consejo de Administración de la Casa propone soluciones imaginativas; efectivamente, habrá que reducir la plantilla antes del verano. Hoy mismo han recibido la carta de despido los siguientes empleados: Lorenzo, el encargado de que los cuadros estén bien derechos en las paredes; Jimena, la castañera de la entrada principal; Eulogio, el limpiabotas del chófer del jefe; Manolo, el pinchadiscos del hilo musical; y Bartolo, la cabra que se escapó hace décadas de la Legión y fue contratada como máquina destruye documentos porque era muy ecológica.
Se ve que alguien quiere ganar el "Premio al Directivo del Año" concedido por la Asociación de Empresarios sin Escrúpulos. Y la cosa no ha hecho más que empezar.