Protesta
Escuchas ilegales
(Castillo del Conde Drácula, 6:14 a.m.)
—¡¡Igooor!! ¿Cuántas veces he de decirte que enseñes al gato a distinguir entre mi ataúd y su cajita para hacer las necesidades, cuántas?
(Castillo del Conde Drácula, 6:14 a.m.)
—¡¡Igooor!! ¿Cuántas veces he de decirte que enseñes al gato a distinguir entre mi ataúd y su cajita para hacer las necesidades, cuántas?
En Al Ham On, pequeño pueblo situado en algún lugar entre Casablanca y Nueva Delhi, encontraron meses atrás una gran bolsa de petróleo. Desde entonces se han vuelto de un finolis que no veas: gimnasios para mascotas, limousinas con jacuzzi incorporado, sillones de piel en lugar de bancos de madera en los parques, son sólo algunos de los lujos de los que disfrutan los afortunados vecinos... Pero la última ocurrencia del alcalde ya sobrepasa todos los límites: ha contratado al director de la Filarmónica de Londres para dirigir el tráfico rodado de las calles del pueblo.
—Buenas noches. El agente Z, supongo.
—Sssií, so-soy yooo.
Noto un sudor frío recorriendo mi frente. El sótano de la agencia es bastante gélido normalmente pero esta sensación es distinta.
—Soy el doctor. Una cena oficial algo accidentada la de la Embajada de Timolandia. ¡Vaya, por fin voy a tratar algo más que lumbalgias por estar varias horas frente al buscaminas de güindos!
—No tenga muchas esperanzas, se trata de una simple descomposición...
—Tengo que hacerle algunas pruebas, hay muchas enfermedades raras en los últimos tiempos...
—¿Lo cree necesario? Ya le digo que sólo son unos berberechos que... ¿¡Oiga!?, ¿qué va a hacer?
Veo una gran aguja dirigiéndose a mi brazo derecho antes de perder el conocimiento. Despierto. Me duele la cabeza. Intento incorporarme. No puedo. Bajo la vista del techo y miro hacia mis pies. Desde las piernas a los hombros estoy atado con gruesas correas de cuero.
—Hombre, ya se ha despertado. ¿Se encuentra mejor? Ya casi hemos terminado. Una muestra capilar y...
El doctor empuña unas tijeras y corta un mechón de pelo detrás de mi oreja derecha.
—¿¡Dónde estoy...!? ¡Usted...! Esto es un sueño.
—¿Sueño? ¡Se puede ir olvidando de soñar! Le he colocado un chip que estimula al cerebro y hace que el cuerpo segregue suficiente adrenalina como para que no tenga nunca ganas de dormir.
—¿Qué ha hecho el qué? ¿Quién es usted? ¿Para quién trabaja?
—No es bueno que se excite en las cuarenta y ocho horas siguientes a la operación. Su vista de rayos X se puede ver afectada y...
De pronto oigo una puerta que se abre y entra el jefe, Lelo J.
—¡Cuidado, jefe! ¡Este tipo está loco y trabaja para el enemigo! ¡Huya ahora que está a tiempo!
—¿Huir? ¿De mi querido compañero de colegio Menguélez?
—Lelo J., ya estábamos terminando. Este prototipo será funcional en un par de días.
—¿Prototi...?
—¿No sabe que meterse en conversaciones ajenas es de mala educación, Z? Así que ya tenemos a dos superagentes casi a punto...
—Bueno, en realidad sólo es un superagente: el otro sujeto se escapó cuando vio que iba a pincharlo...
—¡Lástima!, doce con treinta y cuatro euros gastados en berberechos pochos para un sólo agente...
—¡Me estoy asustando, jefe! ¡Dígame que todo es una broma!
—¿Broma? Broma cuando se conozca que el presupuesto para la agencia se reduce a la mitad para el año que viene... Habrá que hacer una reducción drástica de personal. Te quejabas por trabajar en turnos de doce horas seis días por semana... Dentro de poco añorarás esos días felices...
Llevo cinco días sin dormir. Abro la caja. Vengadora sale y se dispone a bajar por las escaleras al sótano. Espero que haga bien su trabajo. ¿Podrá tragarse una anaconda a un tipo de mediana estatura? ¿No lo confundirá con uno de sus congéneres y lo ignorará? Prepararé la Magnum por si acaso.
¿Tu trabajo es aburrido? ¿Harto de sufrir los atascos matutinos? ¿Temes llevar la misma rutina dentro de unos años? Puedes esperar a que te toque la lotería, pero como a veces este plan no resulta, te proponemos que cambies de vida: ¡hazte superhéroe!
Lección 1. Antes que nada: a lo mejor esos sucesos raros que ocurren en tu vida y que achacas a la casualidad, sólo esconden tus aptitudes superpoderiles. En tal caso, este curso te será más fácil de superar. Valga como ejemplo el testimonio de algunos de nuestros alumnos, que al hablar con nuestros especialistas, descubrieron su destino.
Lección 2. Pero no todos hemos tenido la suerte de cara. Así que hay que poner empeño en adquirir nuestros poderes:
Lección 3. ¿Creías que esto iba a ser fácil? ¡Pues no! Te toca hacer una incursión en el mundo del corte y la confección:
Lección 4. La vida de superhéroe está llena de emociones, pero nunca está de más tener un archienemigo a mano para poder justificar el sueldo:
Lección 5. Por último, una serie de recomendaciones generales.