Para los desconfiados
Ante los rumores de que nuestro amado jefe es un incompetente, publicamos uno de sus numerosos diplomas, que demuestran su capacidad.
Y sí, listillos, es falso, pero eso no cambia nada.
Ante los rumores de que nuestro amado jefe es un incompetente, publicamos uno de sus numerosos diplomas, que demuestran su capacidad.
Y sí, listillos, es falso, pero eso no cambia nada.
Queridos compañeros:
En los últimos tiempos estamos notando un deterioro notable en la convivencia entre la dirección de la Casa y sus empleados.
Tras diversas reuniones entre el sr. Raminikov, Jefe Supremo, y el agente Z, representante sindical en los últimos 12 años, hemos llegado a importantes acuerdos que creo aclararán malos entendidos del pasado.
Eso es todo... De momento.
Reunión anual de agentes secretos. Lugar: secreto, claro. Como representante español va Z. Al final de la fiesta los tres candidatos a superagente del año dan su discurso.
El agente de la CIA:
—Fuí herido en una pierna en una misión en Irak. Aún así, logré detener un tanque que nos tenía acorralados: doblé el cañón con una mano, rompí las cadenas a mordiscos y saqué a los tripulantes echando mi aliento por la escotilla...
En agente del Mosab:
—Pues lo mío tiene tela. Nos alertaron de un paquete sospechoso que resultó ser una bomba. Como estaba a punto de estallar y no llegaban los artificieros, me la comí. ¡Bah!, el aguardiente hace más efecto.
Y Z, el nambar-uan de Kagebe:
—¡Eso no es nada! Yo soy el guardaespaldas del guionista de la gala de los Premios Goya y ni siquiera me han dado una armadura de doble forro.
A todo el personal:
Me da igual que sean fiestas, que haya ganado tu equipo, que se haya largado tu suegra, que se te hayan curado las almorranas milagrosamente o que te haya tocado un quinto premio en la lotería. Como un solo petardo más explote en las instalaciones de la agencia o sus inmediaciones, contrato a las Spice Girls de por vida para que suenen por el hilo musical.
Siento mucho tomar esta medida tan drástica, pero es que tengo el corazón a punto de dimitir por tanto susto.